Suena el despertador. Has dormido 7 u 8 horas, pero la sensación es la contraria: sientes pesadez en la frente, el cuello rígido como una tabla y, a veces, una ligera molestia en los dientes o la mandíbula.
Muchos pacientes llegan a nuestra consulta en Santiago pensando que "han dormido en mala postura" o que "necesitan cambiar de almohada". Y aunque la almohada importa, en el 80% de los casos el culpable es otro: estás apretando los dientes mientras duermes.
Hoy quiero hablarte de la articulación temporomandibular (ATM), la gran olvidada en los tratamientos de dolor de cuello y espalda.
No es solo "nervios", es biomecánica
Vivimos tiempos acelerados. Entre el trabajo, los estudios (muy común en nuestra ciudad universitaria) y las responsabilidades, acumulamos tensión. El cuerpo tiene una vía de escape nocturna: el bruxismo.
Apretar la mandíbula no solo desgasta tus dientes (algo que seguramente ya te ha dicho tu dentista). Cuando aprietas, activas el músculo masetero, uno de los más potentes del cuerpo.
¿El problema? Este músculo no trabaja solo. Forma parte de una cadena muscular que conecta directamente con:
- Las cervicales altas (suboccipitales): Provocando esos dolores de cabeza que nacen en la nuca y suben hasta los ojos.
- El esternocleidomastoideo: Un músculo del cuello que, al tensarse, puede provocar mareos o vértigos.
Los trapecios: Cargando tus hombros desde primera hora de la mañana.
"¿Pero yo ya uso férula de descarga?"
Esta es la pregunta que más escucho en la clínica. "Natalia, yo ya duermo con la férula que me hizo el dentista, pero me sigue doliendo el cuello".
Aquí está la clave de la Recuperación Funcional:
La férula es fantástica para proteger tus dientes y evitar que se rompan.
Pero la férula NO relaja el músculo. Si estás estresado, seguirás apretando contra la férula con la misma fuerza.
Es aquí donde entra la fisioterapia avanzada y la osteopatía. Necesitamos "resetear" esa musculatura, liberar la tensión fascial del cráneo y enseñar a tu mandíbula a descansar.
3 Señales de que tu dolor de cuello viene de la boca
Si tienes alguno de estos síntomas, es probable que tratar solo la espalda no sea suficiente:
- Chasquidos: Tu mandíbula hace un "clic" o ruido al abrir mucho la boca o al comer (por ejemplo, un bocadillo).
Apertura limitada: Te cuesta abrir la boca completamente o sientes que se desvía hacia un lado.
Dolor de oído fantasma: Sientes punzadas en el oído, pero el otorrino dice que no tienes infección. La ATM está justo pegada al canal auditivo.
Consejos para relajar la mandíbula antes de dormir
Mientras valoramos tu caso en consulta, puedes empezar con esta pequeña rutina de "higiene del sueño" para tu mandíbula:
- La lengua en el "techo": Durante el día, asegúrate de que tu lengua descansa suavemente en el paladar, justo detrás de los dientes superiores (sin empujarlos). Esto separa ligeramente las muelas y relaja la mandíbula.
- Masaje del Masetero: Antes de dormir, aplica un suave masaje circular con tus dedos en las "chichas" de la mandíbula (justo debajo de los pómulos) durante 2 minutos. Si duele, hazlo más suave.
Evita estimulantes: Parece obvio, pero el café o las pantallas justo antes de dormir aumentan la actividad nerviosa y, por tanto, el bruxismo.
Un enfoque integral para tu dolor
En RPS Recuperación Funcional, entendemos que el cuerpo es un todo. No podemos tratar tu cuello si no miramos tu boca, y no podemos tratar tu boca sin mirar tu postura.
Si te sientes identificado con estos síntomas y vives en Santiago o alrededores, no normalices el despertar con dolor. A veces, la solución no es más medicación, sino liberar la tensión acumulada donde realmente se origina.