¿Cuántas veces has terminado tu jornada laboral en el Ensanche o en casa estirando el cuello de un lado a otro buscando un "crack" que te alivie? Ese gesto, tan instintivo como momentáneo, es la señal de socorro que tus cervicales te están enviando tras horas frente a la pantalla.
En nuestra clínica de fisioterapia en Santiago, hemos visto un incremento notable de pacientes con "síndrome de la oficina": hombros cargados, cefaleas tensionales y esa sensación de llevar una mochila invisible llena de piedras al final del día.
El enemigo silencioso: La postura estática
El problema no es solo la silla que usas o la altura del monitor (que también influyen), sino el tiempo que pasamos en estatismo. Nuestro cuerpo está diseñado para el movimiento, no para mantener la misma posición durante ocho horas.
Cuando nos concentramos, tendemos a proyectar la cabeza hacia adelante. Este pequeño desplazamiento hace que los músculos de la parte posterior del cuello tengan que realizar un esfuerzo extra para sostener el peso de la cabeza, provocando:
- Puntos gatillo: "Nudos" musculares que pueden irradiar dolor hacia la cabeza o los brazos.
- Rigidez articular: Esa sensación de que el cuello "no gira" igual de bien hacia ambos lados.
- Mareos o pesadez: Derivados de la tensión acumulada en la musculatura suboccipital.
Pequeños cambios, grandes alivios
No hace falta que cambies todo tu mobiliario mañana mismo. En Recuperación Funcional, siempre recomendamos a nuestros pacientes de Santiago aplicar la regla de los "micro-descansos activos": cada 45 minutos, levántate, moviliza los hombros en círculos y realiza tres respiraciones profundas. Solo con eso, ya le estás dando un respiro a tu columna.
¿Cómo lo tratamos en consulta?
Si el dolor ya se ha vuelto crónico o te impide concentrarte, es el momento de actuar. Nuestro enfoque para el dolor cervical combina:
- Terapia Manual y Neuromuscular: Para liberar las restricciones de los tejidos y reducir la inflamación.
Fisioterapia Invasiva (si es necesaria): Técnicas como la punción seca para desactivar esos puntos gatillo más rebeldes.
- Plan de Movilidad: Te enseñamos ejercicios específicos que puedes hacer en tu propio puesto de trabajo para evitar que el dolor regrese.
No dejes que el dolor de cuello sea parte de tu rutina. En el centro de Natalia Dávila, estamos especializados en devolverte el confort en tu día a día laboral. Queremos que tu única preocupación al terminar de trabajar sea disfrutar de un paseo por la Alameda, no buscar un analgésico.