Septiembre avanza en Santiago de Compostela y, con él, las horas interminables frente al ordenador. Entre hojas de cálculo, reuniones y llamadas, pasamos gran parte del día sentados. Si al atardecer notas una rigidez insoportable en la parte baja de la espalda o un dolor sordo que no te deja encontrar postura en el sofá, estás sufriendo las consecuencias del "síndrome del trabajador sentado".
En Recuperación Funcional Natalia Dávila, situada en S.D. Compostela, 27 (San Lázaro), las lumbalgias tensionales ocupan el primer puesto de consulta en esta época del año.
¿Qué le pasa a tu zona lumbar cuando pasas 8 horas sentado?
El cuerpo humano está diseñado para el movimiento, no para el estatismo prolongado. Cuando te sientas de forma continuada (especialmente si la silla o la pantalla no están a tu altura correcta), suceden varios fenómenos biomecánicos:
- Inactivación del core: Los músculos abdominales y los glúteos se "apagan" por completo, dejando todo el peso del tronco apoyado pasivamente sobre las vértebras lumbares y los discos intervertebrales.
- Acortamiento del psoas: Este músculo, que conecta la columna lumbar con la pierna, se contrae y se acorta al estar en posición sentada, tirando constantemente hacia delante de tus vértebras y generando una sobrecarga crónica.
- Pérdida de hidratación discal: Al no haber movimiento ni cambio de presiones, los discos lumbares reciben menos nutrientes, perdiendo flexibilidad y volviéndose más vulnerables a los giros bruscos.
3 hábitos diarios para proteger tus lumbares en el trabajo
No puedes dejar de trabajar, pero sí puedes cambiar la forma en que tu cuerpo soporta la jornada:
- Ajusta la regla de los 90 grados: Tus caderas y rodillas deben formar un ángulo de 90 grados, con los pies completamente apoyados en el suelo. Si tus pies quedan colgando o estiras las piernas hacia delante, la pelvis bascula y la zona lumbar sufre.
- El soporte lumbar dinámico: Utiliza un pequeño cojín o una toalla enrollada en la parte baja de tu espalda (a la altura del cinturón) para respetar la curva natural (lordosis) de tu columna y evitar que la espalda se "encorve" en forma de C.
- Movilidad cada 45 minutos: Ninguna postura estática es buena durante horas. Levántate, camina un minuto por la oficina y realiza tres extensiones suaves hacia atrás apoyando las manos en los riñones.
Recupera tu espalda en nuestra clínica de San Lázaro
Si el dolor lumbar ya se ha instalado en tu día a día y te limita al agacharte o levantarte de la silla, aplicar calor o reposo absoluto ya no es suficiente.
En Recuperación Funcional Natalia Dávila, analizamos el origen mecánico de tu dolor y combinamos terapia manual avanzada, radiofrecuencia y readaptación activa para liberar tu columna.
Ven a visitarnos frente al estadio de San Lázaro. Contamos con aparcamiento en la puerta, para que vengas a tratarte de forma cómoda y sin perder tiempo buscando sitio.