Si has entrado en redes sociales últimamente, es muy probable que hayas visto a deportistas de élite o influencers relajándose con unas voluminosas botas inflables. A simple vista parecen sacadas de una misión espacial, pero la presoterapia no tiene nada de magia ni de moda pasajera: es pura ciencia biomecánica aplicada a tu sistema circulatorio.
En Recuperación Funcional Natalia Dávila, nuestra clínica en S.D. Compostela, 27 (San Lázaro), utilizamos esta tecnología a diario. Muchos pacientes llegan preguntando si sirve para "eliminar celulitis" o si es exclusiva para recuperar las piernas tras una maratón. La respuesta es que sirve para ambas cosas, siempre que se aplique con criterio clínico.
Hoy te explicamos exactamente qué hace la presoterapia en tu cuerpo, cuándo te beneficia y, sobre todo, cuándo debes evitarla.
¿Cómo funciona realmente?
La presoterapia utiliza un sistema de compresión neumática intermitente. Las botas se inflan y desinflan de forma secuencial (desde los pies hacia el abdomen), imitando y potenciando el bombeo natural de tu sistema linfático y venoso. Básicamente, es como recibir un masaje de drenaje linfático perfecto, profundo y milimétrico durante 30 o 45 minutos.
La vertiente clínica y deportiva: Recuperación acelerada
Para los deportistas y para quienes sufren patologías circulatorias, la presoterapia es una herramienta de recuperación inigualable:
- Limpieza muscular post-entrenamiento: Después de una tirada larga corriendo por Santiago o una sesión intensa de fuerza, los músculos acumulan ácido láctico y toxinas. La presión secuencial acelera la eliminación de estos desechos metabólicos, reduciendo drásticamente las agujetas y el tiempo de recuperación.
- Síndrome de piernas cansadas: Trabajar muchas horas de pie o sentado ralentiza el retorno venoso. Esta terapia alivia al instante la sensación de pesadez, el hormigueo y la inflamación de tobillos.
- Postoperatorios: Bajo supervisión clínica, es excelente para reducir edemas e inflamación tras ciertas cirugías (como intervenciones de rodilla o tobillo).
La vertiente estética: Drenaje profundo
El sistema linfático es el encargado de limpiar las toxinas y el exceso de líquido de nuestro cuerpo. Cuando este sistema se vuelve perezoso, aparecen problemas estéticos que la presoterapia ayuda a combatir:
- Retención de líquidos: Al movilizar los fluidos atrapados en los tejidos hacia los canales de eliminación naturales del cuerpo, se produce un efecto deshinche inmediato.
- Celulitis edematosa: Aunque no "derrite" la grasa mágica, al mejorar drásticamente la microcirculación y drenar los nódulos linfáticos, mejora notablemente la textura de la piel y reduce la apariencia de la piel de naranja.
Transparencia clínica: Cuándo NO debes usar presoterapia
Como profesionales sanitarios, es vital dejar claro que esta tecnología ejerce un cambio real en la presión sanguínea y linfática. Por tanto, tiene contraindicaciones médicas estrictas. No debes realizar presoterapia si padeces:
- Trombosis Venosa Profunda (TVP) o flebitis.
- Problemas cardíacos graves (insuficiencia cardíaca) o marcapasos.
- Infecciones activas en la piel de las piernas.
- Procesos oncológicos activos (sin autorización expresa de tu oncólogo).
- Embarazo (la zona abdominal está contraindicada, aunque las piernas pueden tratarse bajo estricta prescripción médica).
Puesta a punto en San Lázaro
No dejes que unas piernas pesadas limiten tu día a día. Ya sea que busques optimizar tu rendimiento deportivo tras correr por el Monte do Gozo o necesites un drenaje profundo para mejorar tu circulación, la presoterapia clínica marca un antes y un después.
Visítanos en nuestra clínica frente al estadio de San Lázaro. Contamos con aparcamiento en la misma puerta, para que llegues, te relajes en tus botas de compresión y salgas caminando ligero, sin el estrés de buscar sitio en el centro de Santiago.